FANDOM


Tartalo
Tártalo

En la mitología vasca, Tartalo, también llamado TártaroTortoAnxo o Alarabi, es un cíclope antropomorfo gigantesco[1] de gran fuerza. Vivía en una cabaña inmensa en las montañas, cuya puerta cerraba con una gran roca.

Un Tartalo está parado más de 12 pies de altura y pesa alrededor de 1650 libras.

Localización Editar

Según algunas fuentes se encontraba en un monte próximo a las localidades navarras de Zizur Mayor y Astráin, el monte Erreniega (1.057m, conocido más como Monte del Perdón por la ermita que tiene en la cumbre dedicada a la Virgen del Perdón) o en el monte Saadar en Zegama (Guipúzcoa), donde hay un dolmen llamado Tartaloetxea ("casa de Tartalo").

Descripción Editar

Su tamaño es descomunal al igual que lo es su fuerza, y su entretenimiento favorito es tirar piedras de un monte a otro. Cuenta la leyenda que debido a este entretenimiento se crearon varias construcciones existentes hoy en día. Al contrario que otros personajes también gigantes, como los "Jentilak", Tartalo es perverso, de instintos salvajes y muy agresivo. Se alimenta de ovejas, niños e incluso adultos de vez en cuando. Tartalo era poseedor de un anillo mágico que le servía para controlar a sus presas, ya que al grito de Non hago? ("¿Dónde estás?") por parte de Tartalo, el anillo respondía Hemen nago, hemen nago ("Aquí estoy, aquí estoy"), lo que delataba a su presa.[2]

Leyenda Editar

Existe una vieja leyenda vasca con bastante similitud a la leyenda de Odiseo y Polifemo, dos hermanos pastores que se adentran en su cueva durante una tormenta. Cuando vuelve Tártalo, los descubre y cierra la entrada de la cueva con una enorme roca. Atrapa al hermano mayor, lo atraviesa con un burduntzi o asador, y tras ponerlo al fuego lo devora, afirmando que el día siguiente se comerá al menor. Para asegurarse que no se iba a escapar, coloca en su dedo el anillo mágico. Sin embargo, mientras está dormido, este pone el burduntzi al fuego y cuando está al rojo vivo atraviesa el único ojo de Tártalo, dejándolo ciego. Tártalo se golpea conlas paredes de la cueva gritando de dolor. Para atrapar a aquel que le ha dejado ciego, mueve la piedra de la entrada y comienza a sacar a las ovejas palpándolas una a una. El hermano menor, al ver que iban a atraparlo, coge una piel de oveja que estaba secándose en la cueva y se camufla entre las ovejas. Consigue salir y escapar de la cueva mientras Tártalo palpa las últimas ovejas del rebaño. Al notar que le ha engañado, Tártalo grita: Non zaude? (¿dónde estás?) y el anillo responde: Hemen nago (estoy aquí). El hermano, aterrado, trata de quitarse el anillo, pero no puedo. Tártalo, acercándose muy rápido vuelve a preguntar al anillo, y el anillo vuelve a responder. Al llegar a un barranco, bajo el cual corre un río furioso, el hermano se siente atrapado y escucha los pasos de Tártalo muy cerca. Desesperado, se arranca el dedo y lo lanza con el anillo por el barranco. Tártalo vuelve a preguntar al anillo: Non zaude?, y este, cayendo por el barranco, vuelve a responder: Hemen nago. Sin saber que el barranco se abría bajo sus pies, Tártalo siguió al anillo, cayendo y desapareciendo en las bravas aguas del río.

Referencias Editar

  1. ↑ Mercedes Aguirre y Alicia Esteban, Cuentos de la mitología vasca
  2. ↑ Leyendas de la mitología vasca contadas en Ataun: Tártalo (o el Gentil de Muski)[2]